
MURANO, Maestri Vetrai di
La historia de los maestros vidrieros de Murano (Maestri Vetrai di Murano) hunde sus raíces en el siglo VIII en la laguna de Venecia, si bien su estatus institucional y monopolio artístico se consolidaron de forma definitiva en 1291 cuando el Gran Consejo de la Serenísima República promulgó el histórico edicto que obligaba a trasladar todos los hornos de fundición a la isla de Murano con el fin de evitar incendios en la urbe y, fundamentalmente, de salvaguardar bajo estricto secreto de Estado los métodos de formulación, fusión y modelado del vidrio. A partir de ese momento, los maestri vetrai disfrutaron de reconocimientos sociales excepcionales, como la prerrogativa de emparentar con la nobleza patricia o el derecho a portar espada, al tiempo que quedaban sometidos a la prohibición absoluta de abandonar la República sin autorización oficial, bajo severas penas destinadas a preservar la ventaja comercial veneciana frente al resto de Europa. Durante el Renacimiento, el genio técnico de la isla alcanzó su cénit con la invención del cristallo hacia 1450 por parte del maestro Angelo Barovier, una fórmula revolucionaria de absoluta transparencia que eliminaba las impurezas férricas e igualaba la pureza del cristal de roca natural. A lo largo de los siglos XVI y XVII, los talleres desarrollaron un repertorio técnico sin parangón que incluyó la filigrana (reticello y zanfirico) a partir de varillas con hilos opacos torsionados en complejos patrones geométricos, las composiciones de calcedonio y lattimo para simular jaspes, ágatas o la opalescencia de la porcelana oriental, y el virtuoso trabajo en caliente (a mano volante) mediante tenazas (borselle) y moldes de relieve (a mezza stampatura) para esculpir al fuego los fabulosos vástagos historiados con volutas acantiformes, mascarones y criaturas mitológicas de los célebres tipetti. En la etiqueta palaciega de la República y de las cortes europeas, la cristalería de Murano representaba la cumbre de la ostentación suntuaria, destacando la costumbre del Dux de Venecia de utilizar una copa distinta en cada banquete como símbolo de riqueza inagotable, lo que desató una feroz rivalidad entre las distintas fornaci por abastecer a la aristocracia y a las dinastías Habsburgo, Valois y Médici. Tras la disolución de los gremios tradicionales a finales del siglo XVIII, esta disciplina renació con ímpetu a mediados del siglo XIX gracias a figuras como Vincenzo Zanetti y Antonio Salviati, abriendo paso a un siglo XX donde firmas históricas y de alta gama como Venini, Barovier & Toso, Archimede Seguso y Elite Murano fusionaron el lenguaje vanguardista del diseño con el rigor ejecutor de los antiguos artesanos. En el circuito internacional de subastas de alto nivel, con casas de referencia como Christie's, Sotheby's, Pandolfini, Wright y Phillips, las obras de los maestros venecianos alcanzan cotizaciones excepcionales debido a la inimitabilidad de sus procesos manuales, la absoluta escasez de piezas únicas de serie reducida y la elevada prima de mercado que reciben los ejemplares conservados en estado inmaculado. Hoy en día, las colecciones más importantes representativas de esta estirpe escultórica y decorativa se custodian en las instituciones museísticas más prestigiosas del mundo, entre las que destacan el Museo del Vetro de Murano, el Museo Correr de Venecia, el Victoria and Albert Museum de Londres, el Musée des Arts Décoratifs de París, el Corning Museum of Glass en Nueva York, The Metropolitan Museum of Art de Nueva York, el Kunstgewerbemuseum de Berlín, el Rijksmuseum de Ámsterdam y el Museo Poldi Pezzoli de Milán.
Obras


Tipetto de Murano Hexagonal con Vástago Arquitectónico en Corona
850 €Abrir ficha
Tipetto Monumental de Murano en Cristal Rubí, Oro y Vástago Serpentiforme
800 €Abrir ficha
Tipetto Monumental de Murano en Cristal Rubí, Oro y Crestas Escultóricas
600 €Abrir ficha
Tipetto Monumental de Murano en Cristal Rubí, Oro y Esmaltes Policromos
700 €Abrir ficha
