ART ANDORRA · Since 1991 · Galería virtual del Principado de Andorra+376 325 672 · info@artandorra.com

CARRIER-BELLEUSE, André-Ernest

Albert-Ernest Carrier-Belleuse (Anizy-le-Château, 12 de junio de 1824 - Sèvres, 3 de junio de 1887) fue un prolífico y destacado escultor y pinttor francés, considerado uno de los artistas más representativos del Segundo Imperio y una figura clave en la transición hacia el naturalismo y el eclecticismo decorativo en la escultura de la segunda mitad del siglo XIX. Se formó inicialmente en la pequeña escuela de dibujo de París y posteriormente ingresó en la École des Beaux-Arts, donde fue discípulo del escultor David d'Angers. Durante sus primeros años tuvo dificultades económicas, por lo que trabajó intensamente en la producción de objetos decorativos, orfebrería y terracotas, lo que agudizó su dominio técnico del detalle. Debutó en el Salón de París en 1851. A partir de la década de 1860, su carrera despegó de forma meteórica, convirtiéndose en el escultor favorito de la alta burguesía y de la corte de Napoleón III. Obtuvo numerosas medallas en los Salones y en las Exposiciones Universales (como la de París en 1867). Su estudio llegó a ser una auténtica fábrica de arte decorativo donde trabajaban numerosos ayudantes. Entre ellos destacó un joven Auguste Rodin, a quien Carrier-Belleuse contrató en 1864 y con quien mantuvo una estrecha colaboración profesional durante varios años, llevándolo incluso a Bruselas para trabajar en proyectos arquitectónicos. En 1876 fue nombrado director artístico de la prestigiosa Manufactura Nacional de Sèvres, puesto en el que revitalizó la producción de porcelana con diseños de gran elegancia y dinamismo inspirados en el rococó y el neobarroco, cargo que ocupó hasta el final de sus días. Su estilo se caracterizó por un virtuosismo técnico excepcional, la gracia compositiva, el dinamismo de las formas y una predilección por el tratamiento minucioso de las texturas (telas, cabellos, joyas). Cultivó con maestría el bronce, el mármol, la terracota y la porcelana. Entre sus obras más destacadas se encuentran: El rapto de Hipodamia (1871): Una obra maestra en mármol que muestra su dominio del movimiento y la tensión muscular, conservada en el Museo de Bellas Artes de Troyes; Monumento a Manuel Belgrano (1873): Célebre monumento ecuestre ubicado en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, Argentina; Decoración del Palacio de la Ópera de París: Participó activamente en los relieves y esculturas ornamentales del edificio diseñado por Charles Garnier; La fuente de la Plaza de la Concordia y numerosos bustos: Realizó innumerables retratos femeninos de gran delicadeza y estatuillas alegóricas de terracota que inundaron los salones de la burguesía europea de la época.

Asistente en líneaWhatsApp Art Andorra