CASACUBERTA, Jordi
El pintor, dibujante, grabador y muralista catalán Jordi Casacuberta i Codinach (Olot, Gerona, 1944 – 15 de octubre de 2011) es una figura insigne del arte plástico olotense de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI; nacido en el seno de un entorno de profunda raigambre paisajística y cultural, inició su formación académica en la emblemática Escuela de Bellas Artes de Olot (Escola d'Arts i Oficis d'Olot), institución histórica fundada en el siglo XVIII por Joan Carles Panyó, donde completó sus estudios bajo la dirección académica e influencia directa de maestros y profesores como el destacado escultor Martí Llosent y el pintor figurativo Lluís Carbonell, quienes le inculcaron el dominio de la estructura compositiva, la anatomía y la disciplina del dibujo analítico; aunque se dedicó plenamente a la pintura de manera profesional a partir de 1969, su estilo experimentó una rápida metamorfosis que evolucionó desde el figurativismo de raíz académica hacia un lenguaje de investigación informalista y abstracción lírica consolidado hacia 1974, caracterizado por una densa riqueza matérica, la yuxtaposición de texturas, la gestualidad en la pincelada y una refinada paleta sobria en la que, sin embargo, nunca desapareció del todo la referencia latente al cuerpo humano, la figura en tensión y el paisaje interior; en el ámbito de sus influencias, su obra sintetiza la herencia paisajística de la Escuela de Olot (Joaquim Vayreda, Josep Berga i Boix) con el espíritu renovador de las vanguardias de posguerra catalanas, en particular del colectivo Dau al Set, el informalismo matérico de Antoni Tàpies, la poesía visual de Joan Brossa y el expresionismo abstracto europeo de entreguerras; en cuanto al destino de su obra y museos, sus creaciones forman parte del patrimonio público en fondos institucionales como el Museu de la Garrotxa en Olot, la Diputación de Gerona, la colección de arte del Ayuntamiento de Olot, así como en destacadas colecciones corporativas y privadas de Cataluña, Francia y Andorra, manteniendo su legado una constante revalorización dentro de la historiografía del arte catalán contemporáneo.
