
Página iluminada de tratado de crónicas cinegéticas
Esta fascinante e imponente miniatura indopersa ilustrada, ejecutada hacia 1760-1780 en los talleres provinciales de la escuela mogol del norte de la India, constituye un soberbio folio exento arrancado de un códice dinástico o tratado de crónicas cinegéticas, cuya composición despliega con tremenda tensión dramática una vibrante escena de caza real o shikar donde un fiero tigre arremete violentamente contra un caballo y su jinete mientras audaces cortesanos y monteros con turbante intervienen con arcos y lanzas bajo un sugerente celaje crepuscular de tonos oscuros surcado por nubes estilizadas y sutiles motivos celestes dorados, todo ello enmarcado por las tradicionales colinas rocosas de perfiles lobulados y dejando al descubierto en sus bordes perimetrales los valiosos restos de la rica cenefa u ornamentación original del manuscrito primigenio, todo ello avalado por una sólida procedencia histórica al conservar en su reverso la etiqueta original de los legendarios Chemould Show Rooms (con sedes en 271 Princess St. de Bombay y 12-F Park St. de Calcuta, bajo el registro 4041), institución clave en la circulación del arte del subconcente a mediados del siglo XX; una auténtica obra maestra realizada en acuarela, tinta y oro sobre papel artesanal indio que despierta un interés superlativo en el coleccionismo internacional de arte islámico y en las grandes casas de subastas globales como Sotheby's, Christie's o Bonhams debido a la tremenda fuerza visual de su temática cinegética y su excepcional procedencia documentada, encontrándose colecciones y paralelos de referencia institucional de esta misma categoría en los museos más prestigiosos del mundo como el British Museum y el Victoria and Albert Museum de Londres, el Metropolitan Museum of Art de Nova York o el Musée Guimet de París.
MOGOL, Escuela
La escuela mogol de pintura nació en el siglo XVI bajo el impulso del emperador Humayun, quien tras su exilio en Persia regresó a la India acompañado de maestros miniaturistas persas como Mir Sayyid Ali y Abd al-Samad, sentando las bases de una tradición pictórica revolucionaria que se consolidó magistralmente bajo el reinado de su hijo Akbar el Grande, cuyo vasto taller imperial (kitabkhana) fusionó la refinada estética persa de trazo lírico con la vitalidad cromática, el realismo y el dinamismo de las tradiciones autóctonas indias y las influencias renacentistas europeas llegadas a través de los jesuitas, dando lugar a monumentales manuscritos ilustrados como el Hamzanama; esta edad de oro imperial floreció aún más durante los mandatos de Jahangir y Shah Jahan, periodos en los que la pintura evolucionó hacia un naturalismo exquisito, un retrato psicológico de corte sin precedentes, el detallismo científico en la representación de la flora y la fauna y un fastuoso esplendor arquitectónico con paletas de tintas puras y oro bruñido, hasta que a finales del siglo XVII y durante el siglo XVIII, con el debilitamiento del poder central en Delhi, los artistas migraron hacia prósperos centros provinciales y cortes regionales donde nacieron talleres clave como el de Awadh (con su paleta vibrante y teatralidad cortesana) y el de Murshidabad (caracterizado por su sobriedad atmosférica y rigor geométrico), perpetuando la creación de hojas manuscritas tan célebres como las del Anvar-i Suhayli que hoy en día cautivan de forma absoluta al coleccionismo de arte internacional y alcanzan cotizaciones extraordinarias en las grandes casas de subastas globales como Sotheby's, Christie's o Bonhams debido a su legendaria rareza, su perfección técnica y su profundo valor histórico-cultural, encontrándose sus colecciones de referencia conservadas en los museos más prestigiosos del planeta como el British Museum y el Victoria and Albert Museum de Londres, el Metropolitan Museum of Art de Nueva York o el Musée Guimet de París.
Obras




