
Feria de Pengtecostés
En este soberbio óleo sobre lienzo de gran formato (100 x 80 cm), el pintor catalán Pere Mateu Blanch (1904-1965) ofrece una extraordinaria reinterpretación de la célebre obra Feria de Pentecostés (1902) del ilustre artista posimpresionista británico Sir Alfred James Munnings (1878-1959), logrando trasladar la efervescencia y el encanto costumbrista de la escena rural a su propio y maduro lenguaje plástico. La composición despliega una riquísima escena al aire libre habitada por tratantes, puesteros y paseantes durante un día de feria, donde Mateu demuestra un virtuoso dominio del natural y de la pintura plein air, filtrando la luz diáfana a través del follaje para bañar con calidez los puestos ambulantes, los carruajes y las figuras principales. Estilísticamente, la obra destaca por su pincelada ágil, suelta y cargada de materia, apreciable en la formidable construcción anatómica de los caballos de tiro, en la plasticidad con la que esculpe los pliegues de las vestimentas y en el detallado virtuosismo de los rostros, entre los que sobresalen el expresivo vendedor de barba blanca ofreciendo fruta de su cesta y el niño en primer término que muerde una manzana con notable frescura realista. La paleta cromática, rica en tierras cálidos, ocres tostados, verdes frondosos y contrapuntos lumínicos en blancos, bermellones y azules, otorga a la pieza un dinamismo óptico y una profundidad espacial de primer orden. Formado entre Barcelona y París, la trayectoria de Pere Mateu Blanch estuvo jalonada por el éxito en certámenes oficiales y exposiciones de prestigio, figurando sus obras en colecciones de museos e instituciones como el Museu de Terrassa, además de formar parte de destacadas colecciones públicas, corporativas y privadas especializadas en la gran pintura figurativa del siglo XX.
MATEU BLANCH, Pere
El pintor barcelonés Pere Mateu i Blanch (Barcelona, 1904 – 1965) es una figura destacada del paisajismo luminista e impresionista catalán de las décadas centrales del siglo XX; su formación artística transcurrió en academias independientes y talleres libres de la Barcelona de entreguerras, donde adquirió un firme dominio de las técnicas del dibujo del natural, la física del color y la composición cromática; a lo largo de su etapa formativa contó con la dirección y enseñanza de profesores y maestros representativos de la pintura figurativa costumbrista catalana, quienes le transmitieron la sobriedad en el trazo y el rigor en la captación de la luz directa; en el terreno de sus influencias, su pintura bebe directamente del impresionismo catalán de finales del siglo XIX y principios del XX, así como del luminismo mediterráneo de maestros como Eliseu Meifrèn y Joaquim Mir; respecto a su estilo, cultivó una pincelada fluida, jugosa y de rica materia, especializándose en vistas campestres, marineras y paisajes urbanos caracterizados por una atmósfera vibrante y una gran sensibilidad cromática, manteniendo una intensa actividad expositiva entre 1945 y 1955; en el ámbito de su proyección cultural, destacó como impulsador del tejido artístico local siendo el fundador de las históricas Exposiciones de Artistas Graciencs en el distrito de Gràcia de Barcelona, retirándose progresivamente de la vida pública hacia el final de su carrera debido a una grave enfermedad; en cuanto al destino de su obra y museos, sus composiciones figuran en colecciones de arte institucional catalán, archivos históricos municipales, la destacada Colección de Pintura Josep Maria Domingo Blay y en diversas colecciones privadas europeas dedicadas al paisajismo catalán del siglo XX.






