
Cerezas sobre encaje de bolillos
Esta obra al óleo sobre lienzo de formato mediano-grande, fechada en 1992 por la pintora española Almudena Fernández de Liencres (Málaga, 1960), constituye un soberbio exponente de su virtuosismo hiperrealista articulado desde un depurado estudio de la luz y la poética de la materia. La composición se articula mediante una deslumbrante naturaleza muerta dispuesta sobre un paño de encaje de bolillos e hilado primorosamente calado, donde una frutera o copa de cristal sostenida eleva un nutrido conjunto de cerezas silvestres y un melocotón de aterciopelada cútis, mientras varios frutos rojos salpican de forma magistral el mantil blanco en un ritmo dinámico e intimista. El estilo de la autora destaca por una ejecución minuciosamente descriptiva y un rigor técnico excepcional, donde destaca la factura de las transparencias del cristal, los destellos especulares en las cerezas y la construcción microscópica de las texturas textiles en relieve, creando una marcada tridimensionalidad reforzada por el uso de un fondo de penumbra tenebrista en un nítido claroscuro. En cuanto a sus influencias, su lenguaje bebe directamente del preciosismo de la Escuela Sevillana y de los grandes maestros del bodegón español del Siglo de Oro, como Juan van der Hamen o Zurbarán, entroncando al mismo tiempo con la sensibilidad luminista e ilusionista del hiperrealismo contemporáneo español. A lo largo de su trayectoria, las obras de Almudena Fernández de Liencres han sido aclamadas por la crítica especializada e integradas en prestigiosas galerías, colecciones privadas de ámbito nacional e internacional y fondos institucionales de diversas entidades culturales en España y Europa.
FERNÁNDEZ DE LIENCRES, Almudena
La pintora e hiperrealista española Almudena Fernández de Liencres (nacida en Málaga en 1960) es una figura de singular relieve dentro de la figuración minuciosa contemporánea; su formación artística comenzó con un temprano aprendizaje vocacional que consolidó mediante estudios disciplinares en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, ciudad cuyo poso cultural y artístico resultaría decisivo en la definición de su lenguaje plástico; durante su periodo formativo universitario se nutrió de las enseñanzas de influyentes profesores y maestros del ámbito académico andaluz, catedráticos de dibujo y pintura representativos de la Escuela Sevillana que le transmitieron un riguroso respeto por la estructura anatómica, el estudio del natural y las técnicas clásicas del óleo; en el terreno de sus influencias, su pintura sintetiza la tradición barroca española del bodegón y la naturaleza muerta de maestros como Zurbarán y Sánchez Cotán con el realismo íntimo de la Escuela Sevillana contemporánea y la precisión óptica de figuras clave del hiperrealismo internacional como Antonio López o Claudio Bravo; respecto a su estilo, destaca por una ejecución preciosista y metódica al servicio de un realismo meticuloso en el que transcribe con escrupulosa fidelidad el más mínimo detalle o pliegue de las telas, caracterizándose por una composición depurada en la que no acumula elementos sino que dispone los estrictamente imprescindibles para infundirles un cálido hálito de intimidad alejado de la fría reproducción mecánica; en cuanto a la presencia y destino de su obra en museos y colecciones, sus trabajos han recorrido las más prestigiosas galerías de arte de la geografía española e internacional, figurando sus piezas en fondos públicos e institucionales como la Colección de Arte Contemporáneo de la Junta de Andalucía, fondos artísticos de entidades bancarias, instituciones culturales andaluzas y destacadas colecciones privadas de España, Europa y Estados Unidos.






