
Playa de La Concha y Monte Igueldo
Ejecutada en 1998 en óleo sobre madera, "Playa de La Concha y Monte Igueldo" representa una de las visiones más depuradas, poéticas y magistrales de la bahía donostiarra dentro de la pintura vasca contemporánea. Juan Mari Navascués aborda este enclave icónico del litoral guipuzcoano desde un formato marcadamente panorámico que acentúa la serenidad y la amplitud del horizonte cantábrico. La elección de la madera como soporte resulta técnicamente determinante, pues la firmeza de la superficie permite al artista aplicar una pincelada ágil, directa y de síntesis plenairista, articulando los tonos del amplio arenal en una rica gama de ocre, beige y matices nacarados que capturan la humedad del agua en la marea baja. En el plano medio, la transición cromática hacia los verdes marinos y los azules del mar está salpicada por precisos toques de pigmento claro que sugieren las embarcaciones amarradas, mientras que en el margen derecho la masa rotunda del monte Igueldo actúa como una referencia geográfica inconfundible y un impecable contrapunto compositivo. El verdadero valor pictórico de esta tabla reside en la extraordinaria destreza con la que Navascués resuelve la luz atmosférica y los encandilados grises del Norte, logrando una pieza de impecable ejecución técnica, gran sensibilidad poética y un valor icónico indiscutible dentro del coleccionismo de marina y paisaje peninsular.
NAVASCUÉS, Juan Mari
Juan Mari Navascués (San Sebastián, 1940) es un pintor figurativo de tendencia impresionista y corte romántico, estrechamente vinculado a la Escuela del Bidasoa y a la tradición paisajística del litoral cantábrico. Formado en sus inicios dentro del círculo pictórico bidasotarra, su trayectoria destaca por el uso característico de grises, azules y gamas luminosas para captar la atmósfera, las playas, los puertos, el mar y los entornos interiores tanto de la geografía vasco-navarra como del litoral mediterráneo. En su producción ocupan un lugar fundamental las vistas costeras y las marinas de su ciudad natal, entre las que destacan sus representaciones panorámicas y atmosféricas de la Bahía de La Concha, la Playa de Ondarreta y la Isla de Santa Clara. Con una técnica audaz, ágil y de gran sensibilidad cromática, ha celebrado más de un centenar de exposiciones individuales y colectivas en galerías y salas de España (Madrid, Bilbao, Vitoria, San Sebastián, Zaragoza), así como en el ámbito internacional, destacando sus muestras en Estados Unidos en la Bacardy Gallery y en la Bourdines Gallery, en la Sala Calder de México, en la Sala C.E. de Bogotá, en la Galerie Pfeiffer de Bruselas (Bélgica) y en la Galerie rue de la Pente de París (Francia). Su obra, galardonada con reconocimientos como el Premio Caral (1975) o el Premio Itxaso (1976), figura en destacadas colecciones particulares, instituciones y fondos de arte de todo el mundo.






